La crisis del coronavirus ha puesto en jaque a miles de marcas, obligadas a cerrar un espacio físico sin una alternativa online. Si dejaste la digitalización de tu negocio para otro momento, ha llegado la hora de llevarla a cabo.

 

La digitalización de las marcas sigue siendo uno de los retos para este 2021. La crisis del coronavirus ha acabado con los planes de crecimiento y expansión de pequeñas y grandes empresas, muchas de ellas obligadas a cerrar indefinidamente. Sin embargo, aquellas que tenían sus páginas web, tiendas online o redes sociales bien hechas, han podido sobrevivir a meses en los que la actividad física se ha visto muy limitada.

Pero no existe una verdadera transformación digital si no renovamos nuestra imagen en Internet, y es que este proceso lleva implícita la mejora de nuestra reputación online. ¿Y qué es la reputación online? La reputación online es la imagen o prestigio que tiene una marca, una empresa o una persona en Internet. No se trata solo de lo que la marca comunica o proyecta, sino también de los comentarios u opiniones que generan los usuarios o medios de comunicación sobre la misma.

 

La importancia de crear o renovar tu imagen en Internet:

¿Has 'googleado' alguna tu marca? Y bien, ¿te gusta lo que ves? ¿La imagen que proyectas atraerá a nuevos clientes? Según un estudio realizado por Deloitte, 9 de cada 10 compradores saben lo que van a comprar antes de acceder a una tienda tanto física como online, y 8 de cada 10 personas tienen en su mente una selección de las marcas que consideraría a la hora de comprar. Por tanto, en un momento en que las personas pasan cada vez más tiempo navegando por la red y buscan en ella todo lo que necesitan, debemos construir, consolidar y dar a conocer nuestra marca en Internet.

 

¿Cómo dar a conocer mi marca en Internet?

El posicionamiento de una marca en Internet puede resultar un proceso complejo y algo tedioso. Sin embargo, es totalmente accesible para cualquier tipo de negocio, ya que se puede realizar una transformación digital escalable y alineada con los objetivos empresariales. Pero, ¿cuáles son los principales errores que debemos evitar a la hora de digitalizarnos?

  1. La digitalización NO es crear una página web estática a la que nunca más volvamos a acceder, sino que debe ser dinámica y tenemos que posicionarla en Internet porque, ¿quién va más allá de la página 1 de resultados de Google?
  2. Tampoco es sinónimo de éxito crear un perfil en cada una de las redes sociales de moda. Esto nos llevará mucho tiempo y terminaremos por compartir contenidos de bajo impacto y calidad o, mucho peor, abandonar esas cuentas.
  3. Es importante fijar objetivos concisos y medibles y definir qué queremos conseguir.
  4. Puede que le tengas mucho cariño al logotipo de tu empresa pero, piénsalo fría y objetivamente, ¿necesita un rediseño?
  5. Si vendemos productos, nuestra web debe tener una tienda online. Esta decisión marcará la diferencia y te permitirá tener una fuente de ingresos constante, aunque tu tienda física esté cerrada.

Debemos poner nuestro foco de atención en el cliente. ¿Qué quiere, qué necesita, cómo se relaciona, a través de qué herramientas o plataformas? El presente está en Internet. Recuerda que ayer ya pasó y mañana no existe.

¿Estás preparado/a para digitalizarte?